lunes, 17 de diciembre de 2007

VIAJAR ES VIVIR

Como no todo en la vida es escribir... de vez en cuando viajo. Este fin de semana he estado en Tordesillas (Valladolid).
Me gustan estas excursiones porque me dan el punto de lo que la gente de los pueblos o las capitales de provincia tiene como interés prioritario.
Para nosotros los urbanitas los programas pueden tener un objetivo, un soporte o un contenido... que a los que viven por todo el territorio nacional puede no importarles absolutamente nada.

Me resulta complicado encontrar en estos pequeños pueblos alguna librería como las que nosotros frecuentamos con normalidad, tipo Fnac, La casa del Libro, o similares.
A lo más, alguna tienda de chuches, que además tienen periódicos y revistas y a la que llegan los Best Sellers de turno.
Por el contrario, cuesta muy poco encontrar bares, tascas, incluso pastelerías con los dulces de la zona...
¿Por qué os cuento esto?
Creo que a veces perdemos el norte cuando proponemos temas para los programas.
Si observamos el éxito que ha tenido en TV3 un programa como El buscador de setas http://www.formulatv.com/1,20061010,2968,1.html
, o en TVG las series costumbristas. En Aragón un programa como Tempero, que trata la problemática del campo... y si me apuráis, hasta "Cuéntame" en TVE...

¿Qué le interesa a la mayoría?
Seguramente algo que se acerca mucho a su vida cotidiana, y que se distancia bastante de lo que nosotros entendemos como "normal".
No tengo las respuestas, pero sólo observo cuando entro en un bar de carretera y no veo a los clientes locos por llegar a casa y conectarse con "CLEVER"...

4 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Qué quieres decir? ¿Que los de pueblo no leen? Me parece que vas mal orientada... En alguna ocasión hata tienen más tiempo que los que se pasan la vida en el atasco... Pero es cierto que los programas casi nunca conectan con lo que le interesa de verdad a la gente.

Almudena G. Páramo dijo...

No me gusta hablar "en general" porque todo lo que ocurre a nuestro alredededor les ocurre a las personas "en particular". Pero una vez dicho esto, he de reiterar que el acceso a la cultura que tenemos los que vivimos en grandes ciudades es mucho más sencillo. Otra cosa es que accedamos. Por mucho museo del Prado... si no entramos es como si no estuviera.
Pero para los que viven en Tordesillas, ir al cine supone hacerse 30 kilómetros hasta Valladolid y otros 30 de vuelta. ¿Por qué lo digo? Porque me dió mucha pena ver los cines de aquel pueblo cerrados y con carteles de películas descoloridos, descolgados, retorcidos y rotos en las vitrinas.
Porque no encontré una librería que no fuera "papelería" o "Prensa y chucherías"...
Porque no había teatro.
Estos detalles suponen una dificultad añadida a quienes tienen interés por cualquiera de estas manifestaciones.
Aunque probablemente tengan sensibilidad para otro tipo de cuestiones como las que acabo de mencionar: el medio ambiente, la relación del hombre con los animales, las estaciones, la meteorología... esas otras cuestiones que los que vivimos entre asfalto nos quedan tan lejos.

Ruth latelequemepario.com dijo...

Yo creo que la gente busca conectar con historias que les hagan ver un mundo más allá de su rutina. Unos prefieren historias truculentas y realidades baratas del tipo de los programas del corazón, otros prefieren ficciones de comedia en las que reírse tranquilamente de las desgracias ajenas...,.

A veces una mala realidad sólo puede digerirse con una buena ficción.

Itsaso dijo...

No creo que tenga nada que ver que tengas cerca una tienda como la Fnac a no tenerla para consumir cultura o lo que sea. Hoy en día con Internet, puede acceder todo el mundo a conseguir un libro o un cd. Lo del cine es otra historia, pero si quieres ver una película pues vas a verla. El que tiene interés se mueve, y el que no pues nada. Hay mucha gente por las capitales, que como dices tu, tienen el museo delante de casa pero seguro que nunca han entrado.

Muchos urbanitas no saben lo que se cuece fueras de las ciudades, no todo es campo y animales.